HISTORIA DEL HOTEL CASONA DEL SELLA

Cuando Madrid empezó a ser un lugar demasiado estresante para vivir, Paloma decidió que había llegado el momento de volver a la tierra de sus antepasados.

A Arriondas, la capital asturina del concejo de Parres, de donde procede su familia, y donde se encontraba la casa de indianos que su abuelo y el hermano de éste mandaran construir cuando regresaron de Cuba.

Bar Saln Hotel Casona del Sella

Salón

Fachada Hotel Casona del Sella

Fachada

Sala bar Hotel Casona del Sella

Sala

Recepcin Hotel Casona del Sella

Recepción


Las obras para reconvertir el edificio en un hotel empezaron en el año 2000. Fue un largo proceso para conseguir dotarlo de todos los servicios necesarios, si bien los materiales se encontraban en muy buen estado. En el suelo se mantuvo la baldosa hidráulica, el barro y la madera de pino Norte originales. Y muchas puertas pudieron también recuperarse. "Pero lo que hicimos fue pintar toda la carpintería de blanco para dar más alegría y luminosidad a la casa. No conservamos nada que fuera oscuro", indica.

Las características de la casa condicionaron de algún modo, la distribución de las 14 habitaciones de que dispone el hotel. "En la primera planta pudimos hacerlas más amplias, con salón o con galería. En la de arriba, la distribución de las vigas nos obligó a hacerlas más pequeñas. Pero, como es una planta abuhardillada, son habitaciones con mucho encanto".


Paloma abordó en solitario la mayor parte de la decoración. "Mi intención fue la de recrear el ambiente propio de principios de siglo", sostiene como definición de estilo. Las fotografías demuestran que ha logrado sobradamente el propósito de hacer visible el pasado sin traicionar la comodidad y el buen gusto, y sus huéspedes pueden disfrutar del placer de refugiarse unos días en una auténtica casa de indianos.